14/9/10

CAPARROS Y LANATA SEGURO QUE ODIAN A LAS MASCARITAS

Hace muchos años en Baigorrita la Comisión directiva de la Juventud Agraria Cooperativista organizó "Seis noches Seis" de Corsos y Bailes en el pueblo. La atracción principal consistía en algunas mascaritas sueltas que, escudados en el anonimato, afinaban la voz y cargaban a todo el mundo y en las carrozas, que, en general se armaba una por institución (la escuela, el secundario, los clubes etc.) Con algunos amigos habíamos armado una que no dependía de ninguna institución. Consistía en un acoplado con un poco de tierra arriba y todos nosotros disfrazados de gaucho, haciendo un asado y tomando vino en vivo y en directo. La llamamos "Los Gauchos Pobres".


Los directivos promocionaron el evento diciendo que habría algo así como 10.000 pesos a repartir (es un ejemplo). Al finalizar la cuarta noche los organizadores anunciaban por los altoparlantes que debido al éxito decidían ampliar tres noches más (un fin de semana). A mi se me ocurrió que si por seis noches repartirían 10.000 pesos, por 9 noches deberían repartir más.


Por casualidad nuestra carroza quedó primera en la salida de la segunda pasada (cuando el corso se estaba poniendo bueno) y allí, una vez consultado el tema con mis compañeros de arte telúrico y demostración enóloga, decidí ir a hablar con el presidente de la comisión para plantearle la demanda con la carroza parada en la punta del desfile. Luego de escucharme absorto y ver que la fila no avanzaba accedió a la petición a regañadientes. Creo que ese día se realizó un hecho inédito: El primer y único paro de carrozas de la historia.


Esos días de corso y algunas noches de ir a babearme con la enorme "Cacha" a los corsos de Los Toldos ("Capital de la Alegría") es toda mi relación con los carnavales.

Años después, en el 89 creo, un día visitaba las cercanías de la calle Caminito en la Boca y escuché a una murga que cantaba algo así: "Donde quedaron aquellos carnavales, los que una vuelta la abuela nos contó, donde bailaba el pueblo en las calles, será que acaso los mató la represión". Yo, fundador mundial del paro de carrozas, entendí que la bromita mía no se podía comparar con el reclamo genuino de esta gente toda pintada y bailando y cantando sin parar y vi con enorme satisfacción que reivindicaran una época de festejos populares. Firmé varios petitorios desde esa vez.
 Ayer el Poder Ejecutivo en la palabra de la Presidenta envió al Congreso el Proyecto de Ley de Ordenamiento de Feriados donde incluye lunes y martes de carnaval, una reivindicación histórica a los miles de murguistas de todo el país. Es pertinente recordar que en el año 1976, la dictadura militar elimino el feriado de Carnaval del calendario oficial.

Este pedido de agrupaciones de todo el país se viene haciendo desde el regreso de la democracia.


No me imagino a esos murgueros luchadores en contra de este proyecto, diciendo que el Gobierno se quiere apropiar de su lucha.


Lo digo a propósito de esta discusión donde cierto arco progresista pide no hablar más de los setenta y se instala como en un pedestal sagrado desde donde indica que se puede revisar y que no.


Muchos opinan que hay egos e histeriqueos y que se oponen a acatar el manual Kirchnerista del buen militante a pié puntillas.


Yo, "gremialista de carrozas", simplemente opino que el gorilismo tiene como una especie de escala de Richter y me imagino que esos pseudos progres estaban preparados para un temblorcito menemista, pero cuando la tierra se sacude, cuando cruje de verdad por verdaderos cambios y hay que tomar posición bien clara en temas importantes como los delitos de Lesa Humanidad, se desploman y corren a refugiarse debajo de los que tienen edificios antisísmicos más importantes. Los que siempre han superado todos los terremotos y hasta han provocado sismos con su poder infinito.

Sucede que esta vez, parece que el movimiento es grande y hasta esas fortalezas se caen a pedazos dejando a la vista una realidad que nunca pudimos ver.

En cuanto a la carroza "Los Gauchos Pobres" no tengo idea de su suerte. Pero el asado y el vino se repiten siempre. Es una forma de honrar la gloriosa gesta del Paro de Carrozas en el corso de Baigorrita.

1 comentario:

leo dijo...

Respecto a Lanata y Caparros, son peores que Grondona. Cuando este ùltimo se expresa podès coincidir o discrepar. En mi caso discrepo. Pero los otros dos dicen una cosa y en poco tiempo dicen otra, asì son los mercenarios de bajo vuelo. En el caso de Jorge en un programa de los 98 hablaba de un tema y prometìa seguir, luego al domingo siguiente no hablaba màs del tema ¿serìa que no habìa libertad de prensa? ¿o habrìa facturado el silencio? Como ex empleado de Banco Mayo me quedè duro cuando escuche el primer informe y todo lo que decìa era cierto, tenìa buena data. Recuerdo que el lunes hablando con mi jefe le dije estamos al horno, todo es verdad. Domingo siguiente silencio.
Respecto a basta de hablar de los setenta voy a dar algunos ejemplos
No debieramos hablar màs de : Hiroshima, Nagasaky, del holocausto judio, del armenio, del la colonizaciòn, los franceses no debieran haber confirmado que los restos del hombre de la màscara de hierro era como se determinò Luis 17. (esto hace dos años) Y los catòlicos no debieramos màs hacer el vìa Crucis, las siete estaciones
recordar la crucificciòn y muerte.
Asì no serà justo pero serìa estimo màs coherente.
Los nombrados van a terminar adorando el feriado de carnaval asì por unos dias pasaran desapercibidos