25/6/12

El Arrugue

Por Luis Gramuglia

El Moyanismo entró en un laberinto del que no sabe cómo salir. Ahora dice que su jefe, Hugo Moyano podría no presentarse a la re-reelección y que el paro del miércoles podría pasar a mejor vida si el gobierno nacional y popular accede a levantar el piso del mínimo no imponible y universaliza la asignación familiar.

Actualmente ese mínimo es de 5.782 pesos mensuales para los trabajadores solteros y de 7.998 pesos mensuales para los casados con dos hijos.

El gobierno ha venido actualizando ese tributo luego del cierre de las paritarias de los gremios.

Sin embargo, Moyano --que no ignora esta circunstancia-- está lanzado en una alocada carrera para convertirse en un presunto jefe de una oposición fogoneada por los medios dominantes que lo tratan con guante de seda cuando antes lo despreciaban cuando, precisamente, era un aliado del gobierno.

La convocatoria al paro del miércoles ha recibido rechazos y adhesiones. Entre estas últimas figuran las patronales agropecuarias; Luis Barrionuevo que hasta hace poco fustigaba al dirigente camionero; Cecilia Pando, defensora de los genocidas de la última dictadura; el procesado jefe de gobierno, Mauricio Macri y grupos de la autodenominada izquierda que durante el conflicto por la resolución 125 se habían encolumnado con los dueños de la tierra.

La CTA michelista no irá a la movilización porque su jefe, Pablo Micheli aspiraba a ser uno de los oradores del mitin.

Al margen de esta especie de Armada Brancaleone que le ha dicho SI a Moyano, por qué cree éste que le pueda imponer la agenda a la presidenta? Se puede concebir tanta soberbia, tanta arrogancia de parte de quien parece no comprender que Cristina Fernández es la que conduce este modelo?

Que Moyano haga su acto político. Sus aliados circunstanciales lo aplaudirán, pero debe entender que las decisiones se adoptan en la Casa de Gobierno y no bajo la presión de un amontonamiento de siglas y personajes.

Hacer política no es fácil y mucho menos cuando el adversario es la presidenta, una avezada militante y, además la jefa del movimiento peronista. Mal que le pese a Moyano.

Así que a prepararse para ver un palco que concentrará a algunos de los peores exponentes de una dirigencia devaluada que sólo tiene el propósito de unirse para tratar de imponerle condiciones al gobierno.