9/2/12

Red de almas

Spinetta es, entre otras cosas muy importantes, una parte de mí. Algo que me completa. Agnóstico y cientificista, nunca entendí demasiado el significado de lo abstracto, de lo no tangible. Cosas como el amor, el alma. Spinetta fue quien me dio pistas en mi adolescencia sobre esas cosas tan poco cotidianas. La poesía del Flaco me abrazó y me condujo hacia nuevos horizontes y me impulsó a abrir ventanas y puertas que, de haberme quedado cómodamente obtuso, nunca me hubiera atrevido a empujar.

Siempre imaginé que entre los que admiramos y amamos a Luis se construía de manera permanente una red de almas. Con movimiento constante, con comunicación en clave Spinetteana. Como si algo se activara cada vez que alguna de esas almas estaba en contacto con la música y conectara a todas las demás almitas. Por eso cada vez que me siento en casa a escuchar Spinetta, lo hago con la inmensa responsabilidad de que cada acorde, vibración y palabra penetre desde los oídos directamente al alma. Siento que desde la misma manera lo hacen miles y miles y que seguiremos haciéndolo.

Yo escucho Spinetta desde que lo descubrí a los 13 años y estoy rodeado de gente que comparte esa hermosa adicción. El dolor de su partida es tan grande, tan indescriptible… Es como el título de uno de sus temas en el disco “Un Mañana”: “Vacío Sideral”…

En las últimas horas, desde que su alma revolotea con libertad por esa inmensa red de almas, no me sale otra cosa que decir gracias… Porque siento que Luís estaba pensando en mi cada vez que lo envolvía su musa y componía. Siento que pensaba que mientras mejor lo hiciera yo y esa hermosa red de almas seríamos mejores personas.