2/12/11

Un ejemplito de Macri

A tan solo 24 horas de que el Congreso Nacional avance con tres leyes (una por la mitad que veremos cómo se resuelve) en más ampliación de ciudadanía, la Legislatura porteña, con mayoría del Macrismo y algunas abstenciones cómplices, avanza contra los docentes quitándoles derechos y retrocediendo a épocas de sangre y fuego.

Es como que Macri y su equipo, hubieran tenido la necesidad de festejar los 10 años de la implementación del corralito con represión, bandas organizadas que golpearan docentes, y legisladores que ríen socarrones, felices de cumplir con la orden de su jefe. Un asco.

En esta nota que publica hoy Página 12 hay un muy buen trabajo de seguimiento a los infiltrados, a través de fotografías. Es tan contundente, burdo y claro que había infiltrados con la orden de generar disturbios y agredir a los docentes, que esta mañana en Radio 10, el Ministro de Educación de la CABA debió salir a despegar a los docentes de los disturbios. "Conozco a muchos de los docentes de la ciudad y no creo que los responsables de los disturbios hayan sido los maestros”, dijo Bullrich, pero concluyó contradictoriamente al afirmar que está “convencido que esta violencia se va a ir agotando cuando se vean los beneficios del nuevo sistema”. ¿En qué quedamos? Si no fueron los docentes los violentos, como se acabaría cuando se vean las mejoras?.

Una muestra más de lo que es capaz de hacer Macri y su gente cuando se trata de recortar lo que los trabajadores han ganado con años de militancia y avanzar por derecha, bien en contradicción con el proyecto político del Gobierno Nacional. Un buen ejemplo del tipo de políticas que se adoptarían contra los trabajadores en un potencial periodo de gobierno de esta rancia ideología, disfrazada con globos de colores e increíblemente votada por la ciudad que se arroga el título de centro cultural de la Argentina.

De los 17 sindicatos que nuclean a los docentes porteños (a ver si se avivan que hay que unificar los gremios) 15 acordaron un paro de 24 horas en repudio a la represión. Una medida tibia si se tiene en cuenta, además de los palazos recibidos, el tema de fondo, que es que el Macrismo elija a dedo el pérfil de los docentes de la educación pública en la CABA. Una medida tan injusta e indefendible (salvo por el PRO y Diego Kravetz) que requeriría un paro por tiempo indeterminado.