26/10/11

El tipo inolvidable

No te voy a decir, como dicen muchos, que yo no lo voté. Si lo voté. Soy parte de ese pobre 22%, suficiente como para que la rata se retirara a su cueva sin darle la posibilidad de mayor legitimidad. Tampoco te voy a decir que no escuché con atención el discurso de ese 25 de mayo de 2003. Claro, lo escuché. Me parecía un tipo tan… simpático. Sólo eso. Es como cuando estás haciendo algo y de paso escuchas música, pero así, sin saber demasiado lo que estás escuchando. Hasta que de pronto parás la oreja y dejas de hacer todo lo que estabas haciendo y te concentras en ese tipo desgarbado, con el saco cruzado desprendido y el pedazo de flequillo cayéndole sobre su frente. Y el tipo está ahí, parado frente a los milicos haciéndoles bajar los cuadros de los genocidas. No, no… para. Acá pasa algo. Este tipo está adentro de un sueño. Me dormí y estoy comiéndome el viaje de que un Presidente democrático le está haciendo bajar los cuadros a estos…? Te pellizcas y no… El tipo estaba ahí, de pronto serio, con la cara inmóvil y haciendo seña con el brazo. Es como agazaparse y saber que vendrán días que van a quedar en la historia. Y solo un imbécil podría perderse lo histórico. Es como si lo hubieras visto pasar a San Martín rumbo a Chile y te hubieras concentrado en jugar a la taba.

Vaya si el tipo cambió la historia. Nos cambió a todos. Por ese tipo de traza desprolija yo tengo otros amigos, otros enemigos, parientes lejanos que ahora son cercanos y vecinos que no me saludan. Por ese tipo de mocasines me trence a pelear en verdulerías, farmacias y peluquerías con conocidos y extraños. Por ese tipo chistoso volví a la militancia y encontré muchos otros como yo.

Ese tipo me hizo llorar de emoción y de tristeza, muchas veces. Ese tipo me hace llorar cada vez que lo recuerdo o que ella lo nombra sin pronunciar su nombre. Es raro, porque como todo gran tipo, de pronto, mientras se te cae una lágrima, te acordás de alguna cosa loca que hizo, o que te contaron y te largás a reír. Porque no es un tipo que uno recuerde con tristeza, con nostalgia caída. Es un tipo que lo recordás un instante con lágrimas y después viene la risa y ya te ponés a hacer algo. Porque algo hay que hacer. Siempre hay algo por hacer. El tipo es de una estatura tan importante que tenés que hacer algo. Por eso siempre lo recordás. Porque cuando te preguntas como es que llegaste a estar metido en la organización de algún evento, en la caminata por un barrio, escribiendo algo en el blog, discutiendo con alguno de esos que se quedó jugando a la taba, es ahí cuando te volvés a acordar de él. Y así comenzas otra vez y otra y otra. Y cuando querés acordar ya no estás atento mirando lo que pasa con la historia a partir de este tipo. No. Ya estás adentro, protagonizándola como el tipo quería.

Que tipo este. Qué gran tipo. Y ni señor, ni hombre, ni estadista, ni nada de todo ese protocolo idiota. El tipo era simplemente un tipo, que se llamaba Néstor, y le decíamos Néstor, así, por el nombre de pila. Como si lo hubiéramos conocido de toda la vida.

El tipo del sur, una mañana nos vio bien metidos en la historia y nos dejó a cargo. Así, como diciendo, bueno, ahora que ya le sacamos la careta a todos los hijos de puta de verdad son ustedes los que tienen que construir este país entre todos.

Por eso el tipo será inolvidable. Y la muerte es el olvido. No jodamos. Vos te morís de verdad cuando ya nadie más se acuerda de vos, así estés vivito y coleando.

Y de este tipo no se va a olvidar nadie.

2 comentarios:

Julian caliva dijo...

Si, yo tambien recuerdo haberlo votado alla por el 2003, parece que paso mucho tiempo y solo son 8 años. tambien recuerdo que no lo hice muy convencido, fue mas que nada por miedo a que en una segunda vuelta tuvieramos que elegir entre El Turco o Lopez Murphi, en ese tiempo las referencia que tenia de este tipo eran un par de discursos que habia escuchado por Cronica TV, algunas buenas referencias que me daban gente que habia vivido en Rio Gallegos y nada más. Si recuerdo que me espantaba porque el gran padrino que tenis era Duhalde, pero por suerte llego al segundo lugar y con eso alcanzo para transformar la historia del pais; para bien de muchos

Daniel Aranda dijo...

Muy buen post. Concido plenamente en tu mirada y en la historia, salvo que yo no lo voté, pero despues lo milite como a ninguno. Un grande.