3/9/12

ANONIMO? Anónimo las pelotas!!!

Hay!!!... pero que prejuicio conservador es ese que indica que no hay que contestar un mail en caliente?, o que si uno está enojado y con mucha bronca, no es recomendable discutir o contestarle a otro? ¿De donde salen semejantes afirmaciones que luego se aplican a todo? Incluso a discusiones políticas.

A mi me encanta discutir en caliente! Lo que pienso lo vomito por la garganta. No me lo guardo. Podrá ser un defecto? Quizá, pero cuando por encima de un carguito de mala muerte, de un contratito, de una maldita migaja, de alguna bolsa de mercadería o cualquier otra cosa tan pasajera y superficial, están los ideales, es muy dificil pensar que eso es un defecto. Más bien yo diría que es una gran virtud. La sinceridad.
No hay que guardarse cosas cuando hay convicción y voluntad. Cuando se siente una idea y se la defiende a boca de jarro. Pisoteando las picardías políticas, la falta de ideas, el vuelito corto y el viraje descarado de una pila de dirigentes impresentables que se arrogan la representación de la nada (porque luego son cuatro). Ja! La Culturita de la nada, diría mi amigo Rodolfo!

A que viene tanta alaraca?

Me avisa un compañero Socialista que una dirigente barrial cree que yo ando publicando boludeces de manera anónima en blogs o redes sociales. Mejor dicho, alguno fue y le dijo a esta compañera, con la que hablé cuatro o cinco veces en mi vida (por lo que no me conoce en profundidad), que yo he creado una perfíl anónimo para escribir cosas. Me entero además que esas publicaciones anónimas que me adjudican son contra Gustavo Traverso, actual Coordinador de los Centros de Referencia de la Provincia de Buenos Aires del Ministerio de Desarrollo Social y último candidato a Intendente del Frente para la Victoria.

Prometo escribir un post especial para decir que cosas de Traverso no me gustan en su construcción política. Pero quiero determe a decir tres o cuatro cositas que me parecen indicadas.

Cuando “los muchachos peronistas” juninenses, los que luego se golpearían el pecho llorando por Néstor, mayoritariamente estaban agazapados “viendo” que suerte corría el Kirchnerísmo ante la patoteada de los agropiqueteros, Traverso tomaba un café junto a Nino Lucero en el Bar Homero, el día después de que le cagaron a patadas la puerta de su casa con su familia adentro por defender un proyecto político. Solo. No había nadie cantando la marchita atrás, ni mucho menos gritando “Soy Soldado del Pingüino”. Yo me acerqué, me solidaricé con el y me puse a su disposición como ciudadano. Traverso era concejal. Encabezó por esos días una multisectorial contra los patoteros rurales, de la que participé junto a los hermanos Boeri, Piero Biaggio, Jose Bruzzone, Miguel García y algunos más que iban a algunas reuniones de manera esporádica o se sumaban de a ratos. Fue una gran patriada la de Traverso y de la misma manera que no me olvido de quienes traicionaron al pueblo, siendo serviles a los sojeros, o agachando la cabeza a ver que pasaba, le reconozco, y seguiré hacíendolo, a Traverso la valentía de enfrentar en total desventaja a los patrones del pueblo.
Luego vinieron los tiempos más fáciles. De pronto todos se hicieron Kirchnerístas y sobre fines de septiembre del año pasado también todos Traversistas.

Yo se que la miserabilidad humana, el cabotaje ideológico, y la obtusa mirada de la mayoría de los políticos locales no llega a comprender que se puede tener ideales de verdad sin perseguir otro objetivo que ese. Se que la ignorancia encierra a las personas en un cuarto sin ventanas ni puertas y les impide ver, oir, abrazar, compartir.

A todos los que se llenan la boca hablando de Cristina, de Néstor, del Viva Perón, de Evita y de la doctrina, deberían leerla más, deberían escuchar más, deberían practicar más cada una de las frasecitas que declaman.
Deberían algunos idiotas entender que yo no escribo anónimos. Que lo que digo con la boca lo sostengo con el cuero. Que tengo un blog desde hace años y que he condenado y seguiré condenando de manera categórica a aquellos que de la única manera que se atreven es escondidos detrás de nombres apócrifos.

Tengo suficiente autoridad moral para defender las ideas que defiendo y opinar sobre la política local. Porque cuando hubo que estar estuve. Cuando hubo que militar la ley de medios o salir a hacer mateadas, o andar como locos sueltos por la plaza, frente a la mirada burlona de dirigentes que se escondian detrás de un polarizado. Ahí también estuvo Traverso. Interpretó mejor que ninguno el proyecto político que representa el Kirchnerísmo. Estuvo y no me cabe ninguna duda que seguirá estando. Así, que a los que crean que yo escribiría contra él para difamarlo o desgastarlo, se equivocan feo. Repito, para que nadie crea que me hago el distraído. En otro momento voy a escribir que opino sobre la construcción política de Gustavo.
Pero me interesa reafirmar una idea central de este post: No es necesario postularse a nada para opinar. Opino porque soy libre. Hago política porque creo profundamente en el Socialismo. Defiendo al Kirchnerísmo porque ha sabido interpretar como nunca antes en 200 años de historia, las necesidades de nuestro pueblo, los avances en la democracia participativa, la lucha por la verdad, la memoria y la justicia, la revolución tecnológica, el alineamiento con nuestra patria grande latinoamericana, el reconocimiento a los jóvenes como herramienta transformadora, la ampliación de derechos para tod@s y la visión de un país justo por el que murieron miles y miles de compañeros. Que lástima... tanta muerte y tanta sangre para que algún pelotudo ande escribiendo boludeces de manera anónima.

Todos los que me conocen saben donde vivo, donde trabajo. Los que tengan alguna duda me pueden llamar. Los que me conocen más saben perfectamente bien que tengo ideales de verdad y que no me vendo, ni me vendí, ni me voy a vender. Soy un boludo? Ponele que si. Pero no puedo contra eso. Me sale de adentro. Como escribir en caliente. Porque no me importa nada de todo lo que les importa a los giles que no pueden ver más allá de la plantita que tienen frente a sus largas narices. Nada espero. Ningún cargo, ni niguna otra gilada. Si llegara alguna vez porque es necesario para la causa, honraría con honor la representación del pueblo.

Que risa al final.... Que problema sería si realmente tuviera pretensiones políticas!!! Me daría mucha risa ver como se pelearían como perros carroñeros por una triste osamenta.

Hace algunos años un peronista me dijo que todos pueden ser peronistas, o socialistas, o comunistas, o cualquier otra pertenencia política. Lo que uno debe reservarse es el derecho o no a llamarlos COMPAÑEROS.

Ladren... y al que le quepa el poncho.... que se lo calce!