28/10/10

YO... ETERNAMENTE AGRADECIDO


Te quiero agradecer, pero de verdad. Lejos de la fanfarria, de las estridencias que buscan cargos o posicionamientos.

Vos me devolviste la sangre urgente de la adolescencia. Cuando pensamos que todo es posible, cuando vamos por todo, cuando un amor es el único y gran amor para toda la vida.

Vos me devolviste la sonrisa de mi vieja, trabajó toda la vida como una burra hincada en la máquina de coser y no tenía jubilación. Ahora puede hacer lo que siempre quiso: Ser feliz.

Vos me devolviste el buen humor de un par de amigos que no tenían trabajo y estaban muy enojados con todo.

Vos me devolviste a mi vecino, que estaba lleno de deudas y sin nada para comer y hoy no para de agarrar laburo de albañilería, y se compró un rastrojero que es la envidia de varios en el barrio.

Vos me devolviste mi hábito de lectura obsesiva.

Vos me devolviste la confianza en la justicia el día que pude ver que la vergonzosa corte de Menem ya no sería cómplice de la impunidad de nadie.

Vos me devolviste las lágrimas cuando empecé a comprobar que nuestras abuelas y nuestras madres, por fin eran escuchadas por alguien. Cuando lo vi a Cabandié ese día en la Esma tembloroso y emocionado por saber quien era de verdad.

Vos me devolviste la sensación de inflar el pecho cuando recibimos la noticia que al fondo no le debíamos más. Acá nadie más va a venir a decirnos como tenemos que manejar nuestro país.

Vos me devolviste el sonido de chapa y rieles cuando la Cooperativa de Trabajadores Ferroviarios de Junín empezó a levantar cabeza de a poco y hoy son dignos y muchos.
Vos me devolviste la locura de pelearme con parientes, amigos, vecinos y desconocidos por defender lo que se empezaba a construír.

Vos me devolviste las ganas de levantarme un domingo temprano para ir a un comedor y ayudar a mucha gente sólo por ver la sonrisa de los chicos.
Vos me devolviste el patriotismo, cuando dejer de ver a los ex combatientes mendigando en los trenes.

Vos me devolviste la duda, cuando muchas veces cuestioné tus propias desiciones, me obligaste a pensar más, a entender, a jerarquizar mi cabeza.

Vos me devolviste la pasión cuando tuvimos que salir a correr a los patrones de arriba de la ruta.

Vos me devolviste mi sed de militancia, de conquista, de lucha, poniendo la política en el centro de la escena y discutiendo todo.

Por eso te quiero agradecer.

Porque además nos dejas la responsabilidad de abrazar a esa mujer coraje que es nuestra Presidenta y tu compañera, para que nadie le haga daño y pueda seguir adelante con las ideas que aprendimos a amar con ese loco amor adolescente. Para que ella pueda terminar de consolidarlas y que al final nadie más tenga que devolverle a este grandulón de cuarenta, que ahora llora como un chico, tantas emociones, tantos derechos y tantos sueños postergados.

Pero como hago ahora para darte esas gracias?
Sabés que?...
Voy a duplicar,
triplicar
mi compromiso con Cristina.
De esa manera voy a poder estar eternamente agradecido.

2 comentarios:

Enrique dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Querido Gustavo, simplemente dijiste lo que muchos de nosotros no sabemos hacer, tan bien
Comparto tus conceptos y vamos a ser muchos los que redoblaremos el esfuerzo, acompañando a Cristina, hasta la victoria final
Gracias NESTOR.