22/10/10

IZQUIERDA ENCAPSULADA, PERROS DE OSAMENTA

La inmigración desde las chacras al pueblo, a la ciudad, en la pampa húmeda sojera, se consumó casi en un 90% hace más de 12 años. La mayoría de los chacareros o colononos que vivían en sus 50 o 100 hectáreas, se mudaron al pueblo, compraron una casita, se urbanizaron (es decir, compran los huevos, la lechuga y el tomate en el supermercado) y viven del alquiler del campo a algún productor más importante o directamente un pool de siembra. En algunos casos se dejaron una hectárea cerca de lo que era la casa en el campo para la cría de algún lechón y unas cuantas gallinas y pollos de campo, pero en general es tapera con los yuyos hasta el techo.

En esa mudanza al pueblo, los más humanos se llevaron alguno de los perros, otros los dejaron en el campo, donde con el paso del tiempo o mueren o pierden su característica de domésticos para “azalvajarse” y vivir de lo que pueden. Son perros que matan alguna gallina de una chacra vecina, o cazan alguna perdiz, o peludean, o muchas veces “osamentean”.

Osamentean quiere decir que cuando se muere alguna vaca, algún lechón enfermo, o cualquier otro animal de cría, revuelven entre las moscas y la podredumbre y se alimentan de eso. Comen de cesa carne podrida para poder vivir. Se empachan de osamenta hasta que aparezca otro cadáver más fresco que les permita tirar un tiempo más. Con el hocico impregnado de un olor fétido van y vienen sobre el cadáver, peleándose con otros perros, por alguna parte del cuerpo. Les aseguro que el espectàculo es asquerosamente horrendo. No recomendable.

Ayer, la posición de la izquierda encapsulada de este país, la izquierda que nunca ha logrado que las clases populares los acompañe en las urnas, la izquierda que por ir por todo no logra nada, la izquierda que ha hecho de la lucha y el martirio su propio objetivo, esa izquierda que declama ideales puros y no construye nunca para poder seguir arrogándose el purismo de la no gestión de nada. Esa izquierda ayer, protagonizó el mismo espectáculo horrible de los perros osamenteros en el campo.

Cada vez que estuvieron con Mirta Legrand, con los medios desesperadamente, aprovechando los 10 minutitos de fama que le dispensaron los monopolios, cada vez que hablaron con una radio, que dieron una nota a un diario, se llenaron la jeta de cadáver, arrastraron por cada lugar el cuerpo del pibe asesinado. Igual que perros carroñeros, se prendían de la osamenta y figuraban un rato.

A Mariano Ferreyra lo asesinaron las patotas de la burocracia sindical, y sus propios compañeros arrastraron su cadàver todo lo que pudiern para lograr la tan ansiada instalaciòn en los medios qure nunca le dan voz.
Mientras marchaban a la Plaza de Mayo, la fiscal que entiende en la causa por Radio Nacional decìa en una nota: "Los estoy esperando para que vengan a declarar y aportar datos cruciales para el esclarecimiento y no han venido, parece que utilizaran la muerte de su propio compañero para otros objetivos".
Una escena tan dantesca como los mismos perros de las chacras abandonadas. Ahì estaban todos, subidos a un palco con el olor nauseabundo de la muerte en sus bocas. Tratando de buscar la mìnima vinculaciòn del gobierno con la muerte del chico, tratando de que algùn policìa los mirara siquiera para poder saltar a incendiar algo.
Que forma tan avergonzante de buscar justicia para un compañero muerto.
Pobre Mariano.

2 comentarios:

leo dijo...

Desde ya mi profundo dolor por la muerte de Mariano y de aquellos dos mas heridos, (la mujer esta grave).Aunque te parezca mentira, dias antes conversaba con mi hijo menor de 28 años respecto al acto del 17 y sus palabras del coloquio de la Lealtad y que para el 1 de Mayo prox meteria un millon de trabajadores en la 9 de Julio y le mencione que estaba marcando el terreno a un gobernador y que me temia que en los proximos dias seria Mopyano , blanco de agresiones, mencionandole entre esas posibilidades la de un episodio como el que sucedio. Ayer mi hijo me llamo diciendo, viejo lamentablemente estabas en lo cierto. Ya ves Gustavo, como terminan siendo funcionales para aquellos que dicen combatir

Anónimo dijo...

Gustavo, por una vez no estoy del todo de acuerdo con vos. La izquierda podrá ser todo lo que vos decís, pero también es la que puso el cuerpo para acompañar a los compañeros que reclamaban por su trabajo, y nunca tuvo prensa ni medios donde poder expresarse o hacerse visible. Por otro lado los asesinos surgen de un espacio que todavía no ha sido revisado ni puesto en cuestión por quienes son los responsables de hacerlo. Me parece que esto es algo que habría que agregar al análisis o a la descripción de los hechos.
Saludos afectuosos, Isabel.