28/9/10

LUIS ABELARDO PATTI, "EL LALO"

Patti, el que ayer fue en una camilla al inicio del juicio en José León Suárez, nació en Baigorrita, (Bs. As.), una localidad sobre la ruta 65 a 18 Km. al sur de la ciudad de Junín. Allí, en ese pueblo donde nació mi vieja y mis abuelos pasé mi adolescencia. Escuché muchas historias de gente más vieja, algunas exageradas quizá, porque Patti ya era Patti.

Cuando Patti era simplemente “El Lalo”, dicen algunos que se arrogaba hazañas como meter un gato en una bolsa de arpillera, enloquecerlo un poco y luego soltarlo en la cuadra de la panadería con la puerta abierta y la luz encendida del horno, donde indefectiblemente terminaba ingresando el gato que moría tras hacer unos pasos. Ya cuando estudiaba para policía, según dicen algunos empleados de la misma panadería, jugaba con la pistola dentro de la cuadra de cuando en cuando al viajar al pueblo.

Según cuentan, Luis Abelardo, “El Lalo” Patti, era un niño terrible, de mala conducta y luego un adolescente peor, resentido, hijo de padres separados y con varios medios hermanos. Parece que un oficial a cargo del destacamento de Baigorrita, cierta vez que llevaron demorado al “Lalo” por alguna travesura, le dijo a la “Ñata” –“Metaló de policía porque sinó, le va a salir delincuente el lalito”

Los años pasaron y “El Lalo” se fue transformando en “El chueco”, y a su vez en un activo colaborador de la dictadura.

Ese pibe rebelde se pavoneaba  por el pueblo en vehículos que nadie podía tener y alardeaba sobre “cargarse a unos subversivos” ante la atenta mirada de parroquianos orgullosos de su hijo pródigo. -“El Lalo” habla con el tío y tiene todo arreglado” comentaban. (El Tío era Camps).

Cuando el alzamiento de Rico en Monte Chingolo, Patti andaba por Baigorrita, y a modo de secreto le contó a medio pueblo que -“el Peugeot de Rico lo tengo guardado en un garaje en Junín” “Es un amigo el loco” decía cuando se refería a Rico.

Fue un festejo en Baigorrita cuando Menem lo mandó como un Elliot Ness a investigar el caso María Soledad Morales.

Mis amigos y yo por esos tiempos ya sabíamos muy bien quien era “El Lalo”. Habíamos leído sobre el caso Cambiasso - Pereyra Rossi y empezamos a relacionar muchas cosas.

Luego, pasó de represor a político y mientras fue intendente de Escobar visitó varias veces el pueblo. Hasta realizó una donación de baldosones para la plaza, baldosones que seguro habían pagado los vecinos de Escobar. Luego logró un increíble 10% de los votos en su candidatura a gobernador para la Provincia de Bs. As. y fue acompañado también por el pueblo. La rectora del colegió secundario le hacía la campaña y un joven abogado fue en la lista de legisladores provinciales sin lograr un escaño.

Desde que la justicia se quitó las vendas y fue preso a Marcos Paz poco se habla en el pueblo del “Lalo”, al menos públicamente. Por lo bajo se sigue sosteniendo que Patti es un gran policía y que la mano dura es la solución a los problemas de inseguridad. Que a estos “montoneros hijos de puta que están en el poder” hay que voltearlos. Pese a la pequeña minoría (como en todos lados) que sostienen que la verdadera justicia es social. Ese odio visceral que supo engendrar y parir el término “yegua” es bien autóctono de una burguesía de pampa húmeda que fue capaz de inventar un asesino como Patti.

Es paradójico y hasta medio tirado de los pelos a mi favor, pero en Baigorrita también nació Alejandro Dolina. Estuvo muy pocas horas en el pueblo. Sólo nació allí. Patti se formó en esa localidad, la misma de donde salieron a cortar rutas los principales líderes de los piquetes de patrones.

Ayer cuando vi la patética actuación de Patti en el juzgado me pasó por la cabeza la imagen del tipo alardeando por el pueblo sobre “haberse cargado unos cuantos” y muchos habitantes festejando esa situación. La escena de ese oficial diciéndole a la madre que lo metiera de policía. Las miradas en silencio de mis amigos y yo frente a comentarios fachos en el boliche del pueblo. La tardecita en que Luis Abelardo Patti, “El Lalo” jugaba al volley en el club Deportivo y un amigo le decía –“Me parece que estás cansado y necesitamos un Cambiasso”. El entendía la indirecta y miraba con sus profundos ojos azules fijamente con la intimidación que sólo se amparaba en la impunidad.

Ayer, cuando la verdad estaba sobre los estrados judiciales y la impunidad ya no tenía más lugar, esos mismos ojos estaban cerrados.

6 comentarios:

Willy Montaña dijo...

que casualidad que todos los hijos de puta que van a juicio tienen problemas de salud justo antes... le pasa a los militares como bussi, massera, videla, le paso a menem, ahora al subcomisario patti que nadie puede decir que sea un "anciano"... cuantas casualidads juntas...

NeurosisContagiosa.Blogspot.Com

pedro dijo...

Una pequeñisima correccion a un lapsus Osvaldo, fue intendente de Escobar, el de San Miguel era aldo rico

leo dijo...

Es uno de los valientes de nuestra patria, especialista en maniatados, torturados i vejados y votado por 400 mil h de p ¿o tarados)
Larga vida Abelardo y que te hagan laburar, ese será tu peor castigo

julian dijo...

aca se puede ver un video con la cobertura del juicio y esta el muy hijo de puta en la camilla

http://hamartia.com.ar/2010/10/18/juicio-a-luis-patti/

julian dijo...

aca está el muy hijo de puta entrando con su camilla al juicio.
http://hamartia.com.ar/2010/10/18/juicio-a-luis-patti/

Anónimo dijo...

lavate la boca antes de hablar de baigorrita.